Esa viene a ser la receta del Fondo Monetario Internacional (FMI en adelante) para la creación de empleo en España (aunque en realidad es la misma que aplicarían a cualquier otro país).
Según la estimación del FMI, el crecimiento de la economía española entre 2014 y 2018 será del 0,6%, y el PIB crecerá por debajo del 1% hasta 2017, lo que quiere decir que, siguiendo por los cauces actuales, la lacra del paro, que ya lleva más de 5 años consumiendo a España, se seguirá manteniendo por encima de un desproporcionado y absolutamente intolerable 25%.
¿Y cual es la fórmula "mágica" del FMI? ¿Instar a los gobiernos a penalizar a las empresas que realicen despidos "por motivos técnicos" o "de previsión"? ¿fomentar la contratación indefinida y a tiempo completo, por ejemplo otorgando primas a las empresas que lo hagan? ¿moderando los estratosféricos sueldos de los altos ejecutivos de los consejos de administración?
No. Nada más lejos de la realidad. La "solución" del FMI consiste en el recorte de los salarios de los trabajadores en un 10% para flexibilizar más, dicen, el mercado laboral y que los empresarios se comprometan a aumentar la contratación en los próximos dos años, para lo que tendrían que alcanzar "un gran pacto social" con los sindicatos -cosa que ya hemos visto que no les cuesta demasiado-. Vamos, que en el FMI piensan que el hecho de que en España se destruya más empleo del que se crea con esas políticas no es porque esas políticas provoquen precisamente ese efecto, sino porque éstas eran aún "demasiado blandas".


