En el Ayuntamiento de Almería, presidido por el PP, se ha aprobado recientemente la nueva Ordenanza Municipal de "Convivencia", que consiste en la restricción de la libertad de actuación, movimiento e incluso agrupación de la ciudadanía. Algo parecido a lo que ocurrió en Sevilla cuando una ordenanza similar prohibía una reunión de más de tres personas en la calle y la Policía Local obligaba a la gente a "circular" por el "bien del orden público y la seguridad cívica", convirtiendo a la ciudad en un municipio policial a partir de ciertas horas del día.
Sí, sí, igualito que en una dictadura no tan lejana.
Sí, sí, igualito que en una dictadura no tan lejana.
Esta nueva ordenanza en la capital almeriense va más allá, ya que la libertad política es restringida hasta el punto de la prohibición del reparto de cualquier tipo de propaganda política, cartelería o adhesivos con posicionamientos contrarios a los marcados estrictamente por el gobierno municipal bajo pena de multa y sanción para aquel que, en el uso de su libertad política, ejerza dichas acciones como medio de difusión.











