Después de ocho días de protesta popular contra el régimen de Gaddafi, espoleada por las revueltas que ya han tenido lugar en Túnez y Egipto (o eso se supone), y que en este momento se siguen dando en Argelia, Yemen, Jordania, Bahrein y por último Marruecos, la tensión en Libia ha crecido exponencialmente y en la jornada de ayer esta tensión se llevó a Trípoli, la capital del país.
Ante esta situación, y según informa la cadena Al-Jazeera, a Gaddafi no le ha temblado la mano para reprimir las manifestaciones a base de bombas.
Los testigos visuales de los hechos han afirmado que aviones y helicópteros de combate han bombardeado indiscriminadamente el grueso de las manifestaciones, y se aclara que los bombardeos se realizan periódicamente cada 20 minutos. Se habla de al menos 250 muertos.
