Mostrando entradas con la etiqueta control. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta control. Mostrar todas las entradas

miércoles, 15 de junio de 2011

Banquero suizo habla de los crímenes del Club Bilderberg


He tomado como fuente de este artículo el que con el mismo nombre se publicó en el blog Cuestionatelotodo, el cual he copiado al completo (salvo alguna que otra pequeña corrección) puesto que no he considerado mejor forma de contar lo que dio de sí la entrevista realizada a un banquero suizo respecto al Club Bilderberg, que la entrevista en sí misma al completo.
He creído conveniente incluirla al completo porque su contenido merece la pena, porque es desgarrador y porque parece mentira que tales monstruosidades sucedan en la vida real.

El portal ruso Noviden publicó una entrevista a un banquero suizo que desvela algunos secretos (a voces) de la mafia del Club Bilderberg, un grupo creado por famosos personajes de los más importantes círculos políticos y financieros del mundo para continuar construyendo el objetivo del capitalismo y aumentando el poder y los privilegios de la elite económica europea y norteamericana.
El entrevistado desvela algunas de las prácticas criminales del club, que van desde el soborno, la estafa, la fabricación de guerras o, directamente, el asesinato o el encarcelamiento de personas que consideran un obstáculo para sus pretensiones. Y, por supuesto, la financiación de las tan de moda revoluciones "espontáneas" y, cómo no, convenientemente interclasistas.

La entrevista es de Peter Odintsov y se publicó en Moscu el pasado 30 de Mayo del presente año. Aunque pueda parecer exagerado, y haya que tener ciertas prevenciones por la clandestinidad de la fuente, todos los crímenes de los que acusa el banquero al Club Bilderberg son, y ya tenemos bastante experiencia de hasta donde son capaces de llegar para mantener y aumentar sus privilegios, totalmente creíbles.

martes, 15 de febrero de 2011

La propiedad intelectual y la sociedad del control

Últimamente parece que escuchamos más que de costumbre ese concepto, propiedad intelectual, sagrada y absolutamente necesaria para unos; abstracta, confusa y contradictoria para otros.

¿Pero qué es la propiedad intelectual? ¿quiénes la tienen? y sobre todo, ¿quiénes la defienden?

Se supone que cuando un creador crea una obra, éste posee todos los derechos sobre esa obra, y al registrar la propiedad de la misma con una determinada licencia, entonces ese creador tiene la propiedad intelectual de la obra creada.
En este caso el creador de la obra es el único con absoluta potestad para decidir qué se puede hacer y qué no se puede hacer con su obra.

Así aparecieron las agencias de protección de la propiedad intelectual, que vieron la luz con el supuesto propósito de hacer respetar la licencia de las obras registradas.
En España, la conocida agencia de protección de estos derechos es la Sociedad General de Autores y Editores, comúnmente conocida como SGAE.

Esta sociedad se convirtió en la institución principal a la cual todos los artistas, autores y editores en España tenían que asociarse para proteger sus obras contra el uso fraudulento de las mismas. A cambio esta sociedad recaudaba a los creadores (y a los consumidores) un impuesto por la protección de su obra. Y de este modo, la cultura pasó a convertirse en un negocio.

Pero con el avance de las tecnologías digitales y el boom de Internet parece que el jugoso negocio en el que se había convertido la propiedad intelectual empezaba a hacer aguas, ya que los consumidores comenzaron a disfrutar de obras registradas sin el previo pago de las mismas.
Ante esta situación, los amables chicos de la SGAE endurecieron su método para dedicarse a recorrer cualquier lugar donde quiera que haya un evento para tomar nota de las obras que se utilicen en él con el fin de exigir al organizador de dicho evento una cuantía económica en concepto de derechos de autor.
Pero la seriedad y las formas correctas son algo que se deja a un lado cuando de dinero se trata, y ante la influencia y el poder que han conseguido con su crecimiento, se permiten el lujo de extorsionar bajo amenazas "legales", porque además le ley les ampara.

miércoles, 9 de febrero de 2011

A callar y a tragar (¡Viva nuestra democracia!)


Hoy día 9 de Febrero vuelve a ser un día clave en lo que a libertad y derecho a la información se refiere, ya que se llevará al Senado la polémica Ley Sinde enmarcada dentro del proyecto de Ley de Economía Sostenible.

Esta ley ya fue rechazada el pasado 21 de Diciembre tras el voto en contra de los grupos más influyentes del hemiciclo aparte del gobernante (PP y CiU en este caso).
Pero el grupo gobernante (me niego a llamarles socialistas, porque no lo son), con grandes intereses comerciales detrás, y presionado por las empresas discográficas, con su grupo de choque, la SGAE, y algún que otro "artista" (como Alejandro Sanz) que pretende que la tecnología se adapte al negocio y no el negocio a la tecnología; están empeñados, empeñadísimos, en que esta ley se apruebe cueste lo que cueste. Y es que el problema que tenemos todos los ciudadanos es que los "elementos" que controlan la industria cultural en España, precisamente de cultura es de lo que menos entienden, y para los cuáles la cultura no es más que otro negocio del que sacar tajada. ¿A quién? A los de siempre. A los contribuyentes.