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martes, 21 de febrero de 2012

El enésimo intento de desmovilizar a la gente

Escuchaba el pasado domingo en la radio, con una indescriptible indignación, a la cabeza más visible del PP vasco, Antonio Basagoiti, respondiendo sobre la cuestión relativa a las movilizaciones contra el reformazo laboral que tuvieron lugar durante todo el día del domingo por toda la geografía española, y sobre una eventual huelga general, diciendo en un completo alarde de cinismo que "aunque es cierto que en principio estas reformas no pueden gustar a todos, los españoles, incluyendo a los que se manifiestan, en el fondo saben que esas reformas son necesarias". Es decir, que a juzgar por sus palabras, como en el fondo saben que esas inevitables reformas son "necesarias", las multitudinarias manifestaciones responden solamente al motivo de que se levantaron ese día con ganas de tomar el sol y hacer un poco de ruido para animar la mañana... lo que muestra a todas luces el poco respeto que tienen en el PP por los trabajadores y la nula seriedad con la que se toman las protestas y el descontento popular.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Diferencia entre hacer huelga y hacer el tonto

Cuando en estos días veo la incansable lucha de la sociedad francesa, de sus continuas movilizaciones, sus manifestaciones, su "guerrilla" urbana cuando se trata de defender sus derechos sociales y laborales frente a los severos recortes que acometerá una reforma laboral similar a la que aquí ya se da por hecha y que muchos ya saborean... no dejan de venirme a la mente más que lamentables "halagos" para la triste y acomodada sociedad española.

En estos días tenemos a nuestro alcance las imágenes y las noticias que llegan de Francia diariamente: imágenes de lucha, imágenes de inconformismo, imágenes de unidad y consciencia, imágenes de esperanza, porque ellos sí creen que hay otra forma de abordar la crisis del capitalismo.

Al compararlo con el caso español, admito que siento ridiculez y vergüenza, a la vez que envidia sana de nuestros convecinos franceses.
Aquí convocamos una huelga general con 4 meses de antelación, una huelga muy sonada en todos los medios de comunicación, y que fue convocada para después de la aprobación de la reforma contra la que se protesta.
Llegado el día, aunque la mayor parte de los trabajadores parecía estar a favor de la huelga, solo la secundaron 4 de cada 10, y ni siquiera llegó a ser un día de huelga completo, pues pasado el "calentón" de la mañana y el mediodía, por la tarde abrieron la práctica totalidad de las tiendas y negocios.
Efectivamente fue una huelga inútil por el hecho de que, aparte de ni despeinar al gobierno, no se paralizaron lo más mínimo sectores claves como el de los transportes o el de sanidad, ni tampoco los funcionarios, donde solo un 3% secundó la huelga.
Si el día de huelga existen los mismos servicios que un día laboral normal, ¿qué clase de huelga es esa?