Noruega, ese país que nunca aparece en las noticias, en donde nunca ocurre nada, ese paraíso de la tranquilidad se vio truncado por un sanguinario atentado que ha conmocionado a medio mundo.
Según todos los medios de información, el doble atentado en Oslo y Utoya dejó un balance de 76 víctimas mortales (en principio se habló de 93), y su único autor conocido por el momento es Anders Behring Breivik, a quien los medios de información han descrito como un fundamentalista católico, nacionalista y ultraderechista, enemigo acérrimo del islamismo, de la multiculturalidad y del pensamiento marxista, al que culpa de que "Europa estuviese sumida en la miseria desde la Segunda Guerra Mundial".