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martes, 16 de septiembre de 2014

Hipocresía, la justa


Se suele decir que no está bien alegrarse de la muerte de nadie (aunque inevitablemente hay casos que alegran, las cosas como son) pero voy a ser claro: a mí no me entristece lo más mínimo la muerte de alguien como Emilio Botín, ni tampoco siento la necesidad ni el deber moral de dar a nadie pésames en dichos casos. Principalmente porque no me genera ningún pesar, y si me pusiera a dar pésames en estos casos estaría siendo un hipócrita, y a mi que me disculpen, sé que hay personas que no tienen ningún problema ni conflicto moral en convivir con la hipocresía, sobre todo si hablamos de gente que se codea con el poder, pero yo personalmente es algo que no llevo bien.

Como no podía ser de otra forma, los primeros en lanzarse al ritual de los pésames protocolarios fueron el rey, políticos de derechas, banqueros, patronal y grandes empresarios, seguidos de más de un estómago agradecido. "La crème" de la casta dominante. Pero la mayoría de ellos no se detuvo en el protocolo, la prensa tampoco, y cual aduladores cortesanos, comenzaron con una campaña de loas dirigidas a ensalzar la figura del banquero fallecido que duró todo el día, al que identificaban con lo mejor de la "Marca España", como el modelo de exitoso hombre de negocios que decidió "arriesgar para crecer y ganar", un hombre "campechano y de trato sencillo" que "revolucionó la banca española" y que contribuyó de manera "crucial" al crecimiento del sistema financiero español. Fue descrito como poco menos que un "gran patriota" que hizo un "gran servicio" a su país.

jueves, 3 de enero de 2013

¿Qué está ocurriendo realmente en Islandia?


Este artículo es una traducción al español del artículo What is actually going on in Iceland, de Baldur Bjarnason. El postdata final también es de Baldur. Me parecía interesante compartir el punto de vista de alguien de Islandia, debido a todos los memes que están circulando por las redes sociales acerca de que Islandia es una especie de paraíso utópico que ha sabido vencer a la crisis. A partir de aquí comienza el artículo (que tiene fecha de 29 de Diciembre de 2012):

Porque estoy harto de que andéis difundiendo cosas que no son verdad

Dado que la gente sigue difundiendo la dudosa afirmación de que Islandia "le dijo a sus acreedores y al FMI que se fueran a la mierda, nacionalizó a los bancos, arrestó a los timadores, condonó las deudas y ahora está creciendo con fuerza, gracias", siento que tengo que escribir esto.

(Este ejemplo en concreto viene de Twitter, pero es casi idéntico, palabra a palabra, a este mantra que se está repitiendo hasta la saciedad: "Islandia es una utopía económica").

Porque, por alguna razón, la gente no cree a los islandeses cuando dicen que esa no es exactamente la realidad que está viviendo la mayoría de los ciudadanos de su país.

domingo, 23 de septiembre de 2012

La usura, la guerra y la mafia financiera capitalista


El objetivo cercano parece ser Irán, que dispone de enormes reservas de petróleo y otros recursos, y que se esta convirtiendo en una potencia alternativa que, además, ofrece a los cada vez mas esclavizados ciudadanos bajo regímenes capitalistas una opción alternativa de vivir sin el sometimiento personal y nacional a las grandes mafias multinacionales, como también hacia Libia (aunque los medios de propaganda capitalista nunca lo contarán).
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A Irán, a no ser que su capacidad militar dé miedo a los agresores, esto tampoco se le va a permitir por mucho tiempo, ya sea continuando con la campaña mediatica anatemizando la Revolución Iraní y convirtiéndola en tiranía, dictadura, o un país terrorista, entre otras características, o directamente invadiendo el país y destruyendo su riqueza, para castigar su osadía. Poco importará a los mafiosos magnates, bien acomodados en sus grandes mansiones o, en caso extremo, escondidos en sus búnkers, lo que suceda con los iraníes que caigan bajo sus bombas, como tampoco, si sucediera, lo que aconteciera con sus compatriotas. Pues, como sabemos, para cualquier mafioso usurero su única patria acaba siendo siempre el dinero.