En el día de ayer, una manifestación en Madrid (supuestamente) contra el terrorismo y en memoria de las víctimas de ETA en España, con algunos de los jerifaltes del demócrata Partido Popular al frente, se acabó convirtiendo en un mitin electoralista en el que casi se referían más a la figura de Zapatero que a los terroristas o a las propias víctimas.
Aprovecharon el contexto de oposición al terrorismo y el recordatorio para las víctimas del mismo para atizar a Zapatero y a su gobierno, que si bien es un gobierno que merece ser atizado, lo es por otras cuestiones diferentes a las que se esgrimían en esta concentración, así como quiénes estaban al frente de la misma tampoco eran los mejores indicados para acusar a nadie de nada relacionado con el terrorismo (cabe aquí recordar que el último gobierno del PP apoyó fielmente a Estados Unidos en la sangrienta agresión terrorista contra Irak en 2003, sin la aprobación de la ONU y bajo el pretexto de la búsqueda de unas armas de destrucción masiva que nunca existieron).