Del nuevo Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones (TTIP por sus siglas en inglés), o más comúnmente el nuevo Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y la Unión Europea, es algo de lo que se habla más bien poco en la totalidad de los medios de comunicación habituales, y es algo que no solo debería extrañar al común de los mortales, sino que debería alertarles seriamente.
A la mayoría de la gente que le puede sonar de algo el concepto del TTIP es porque alguna vez lo han leído en las redes sociales, pero pocos son los que realmente saben en qué consiste y qué consecuencias puede traer su aplicación, y la ignorancia al respecto se debe a la auto-censura que los medios ejercen sobre el asunto. Las negociaciones se están llevando bajo el más absoluto de los silencios, lo que hace sospechar que hay mucho que tapar, porque cuando los medios se han empeñado en "informarnos" de algo, como por ejemplo los pormenores de los gobiernos sirio, libio, venezolano o cualquiera que interese derrocar, no han faltado las sobremesas contándonos con todo lujo de detalles [solamente] aquello que "debíamos saber".
Las sospechas nos llevan a indagar, y lo que descubrimos es que los que desconfíamos de ese silencio impuesto no vamos mal encaminados, que el TTIP encierra políticas que no van a gustar a nadie, pero que "por el bien de la estabilidad económica es necesario aplicar", porque si la gente estuviese enterada de los detalles del mismo posiblemente se generaría una oleada de rechazo y protestas masivas que podría alcanzar magnitudes globales.
