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miércoles, 1 de abril de 2015

Represión y Leyes Mordaza: La "democracia" neoliberal en todo su esplendor


Ya habíamos hablado aquí de esto anteriormente. El infame y criticado proyecto de Ley de Seguridad Ciudadana que estaba cocinando el Gobierno del Partido Popular, ya ha visto la luz, acelerado también por el atentado contra la revista Charlie Hebdo en París del pasado mes de Enero, y que ha servido como excusa perfecta al Partido Popular para apuntalar la agresiva (y regresiva) reforma del Código Penal que buscaban desde el recrudecimiento de las protestas contra sus políticas, con la connivencia de un PSOE perdido en sus propias contradicciones.

Llevaba tiempo el Gobierno del Partido Popular buscando la forma de criminalizar, sin que llegasen a parecer métodos propios de dictaduras, todo tipo de resistencia civil a unas políticas que desde el principio fueron encaminadas a exprimir y tratar de traspasar, con aún más virulencia, la máxima riqueza posible de las clases más desfavorecidas a las clases más pudientes, a la vez que se blindaban los privilegios de éstos últimos. Ha sido el Partido Popular el que de esta manera ha escenificado en toda su crudeza la lucha de clases en el Estado español, solo que sin llamarla de esa forma y disfrazándola de "necesarios sacrificios" para salir de esta gran estafa que llaman "crisis".

viernes, 22 de noviembre de 2013

La nueva Ley de Seguridad Ciudadana: La dictadura sale del armario



En España hacía tiempo ya que una parte de la población teníamos la certeza de vivir en una dictadura encubierta. Esa certeza de unos cuántos "lunáticos" se convirtió en la sensación de otra gran parte de la población cuando el chiringuito financiero reventó, y desde entonces ha ido en progresivo aumento con cada nueva reforma que recortaba cada vez una porción mayor de los derechos ganados durante las últimas tres décadas. Esa sensación, muy difusa aún hasta hace poco para la mayoría de la población española, se ha ido haciendo cada vez más explícita, y probablemente el punto de inflexión lo marcase el momento en que se decretó, de forma unilateral, que por encima de los derechos civiles fundamentales, por encima de cualquier tipo de protección social, estaba el sostenimiento del sistema bancario, el pago con dinero público de una deuda ilegítima, generada por el inmenso agujero financiero dejado por la banca privada.

No es de extrañar que en los últimos años, al fuerte desapego social hacia la política a nivel general, se le uniesen oleadas de indignación y rebelión fruto del desengaño de una sociedad que durante mucho tiempo ha estado deambulando adormecida entre la burbuja de las bonanzas y la corrupción política, pero siempre con la creencia firme de que vivían en un Estado democrático de derecho. Hasta ahora algunos veteranos lo habían justificado con aquello de "lo de antes era peor (...), antes no se podía ni hablar, no es como lo que hay ahora".